Todo obra para bien

Hace un tiempo tuve que estar en reposo por una situación de salud, pero a los que aman a Dios ¡todo! obra para bien, eso dice la Palabra del Señor y yo lo creo. Durante ese tiempo me di a la tarea de aprender a comunicarme a través de este medio, que aunque nos parece prohibitivo para los de la tercera edad, hoy te digo que no es así, todo está en la mente, que la limitamos nosotros mismos. Así fue como comencé a compartir algunos escritos de experiencias que han sido edificantes a mi vida espiritual. Todo lo que podamos aprender y hacer para regar la semilla de la Palabra hace mucho bien y vale la pena hacer el esfuerzo, en un tiempo donde el mundo nos quiere ahogar con lo material.
Doy la Gloria a Dios, y el agradecimiento a mis hijos, que aunque todavía tienen que explicarme varias veces la lección lo hacen con mucho amor, como el que yo tuve con ellos cuando comenzaron a repetir las vocales. Así que animen a sus mamás, abuelas y díganle que se puede! Los años vividos en fe y amor no son en vano, traen buen fruto para alimentar esta Tierra. Dios los bendiga.

Jerusalén

Hoy me vino un pensamiento, algo que me preguntaron acerca de mi viaje a Jerusalem. ¿Que fue lo que más te gustó? En ese momento comencé a repasar en mi mente tantos lugares, tan impactantes que para mi podría responder ¡todos! Esta pregunta se quedó sin contestar por muchos meses. Hasta que un día encontré la respuesta, salió de mi mente pero ligada al corazón, y aunque quisiera explicarla, no tengo palabras porque fue una experiencia en el Espíritu. Para que tengan una idea, imagine llegar a Jerusalem y teniendo la ciudad de frente yo pude sentir en mi corazón y mirar con los ojos de mi espíritu, que era el mismo JESUS que extendía Sus brazos y nos daba la bienvenida a su casa! Esto fue lo más maravilloso que yo sentí y de esto no se pueden tomar fotos en lo físico pero se quedó grabado en mi corazón. Por eso lo estoy compartiendo con ustedes mis hermanos y creo que pueden recibir algo especial a través de esta experiencia espiritual. JERUSALÉN ES MAJESTUOSA, ES LA CIUDAD DEL GRAN REY JESUCRISTO. Dios los bendiga.