Un nuevo día

Bueno es el Señor, El nos regala un hermoso día y nos ha prometido acompañarnos, si se lo permitimos. De seguro nos ha de dirigir por el camino donde encontraremos las aguas salutíferas, esas que sanan el alma cansada, el espíritu angustiado y la debilidad corporal. Hoy decídete a darle tu mano incondicionalmente, de seguro no te arrepentirás, porque El es BUENO!!!!!

Compartir

Hoy quiero analizar una palabra que para mí tiene mucho significado “compartir” y la aplico a este don que he recibido del Señor: Escribir. El Señor es quien pone en mi pensamiento el tema a desarrollar, pero lo que me causa mayor satisfacción es compartirlo, y que sea de bendición a otros. Es como compartir un alimento y lo es, pero espiritual. No escribo cuando quiero, si no cuando el Espíritu Santo me dirige. Lo importante no es la cantidad, pues Jesús con poco hace maravillas, así como tomó los cinco panes y los dos peces de aquel niño en el desierto (Juan 6: 1-13) y alimentó una gran multitud que tenía hambre. Hoy también hay hambre de La Palabra De Dios y Dios la está sirviendo en el desierto de nuestra vida. No miremos la cantidad, hoy mismo esta porción no te parezca poco, de seguro será suficiente para alimentar a todos los que la deseen. Comparte lo que recibes sea mucho o sea poco, en las manos del Señor Jesús será suficiente.

El milagro de la esperanza

Hoy quiero compartir el milagro de la esperanza. Fue en esta mañana que Dios me habló a través de un árbol sembrado frente a mi balcón. El árbol es un flamboyán, lleva muchos años sembrado y cada día está más hermoso, pero yo esperaba cada día poder ver sus flores y como que se tardaban! Entonces hoy por fin pude ver una muy pequeña, y esto me habló de la “Esperanza”. La Palabra del Señor dice que la esperanza no avergüenza, y como todo tiene su tiempo, la flor vino en su tiempo. Por eso, lo que nosotros estamos esperando como promesa del Señor para nuestras vidas, vendrá !! Quizás yo estaba esperando que el árbol floreciera completo, pero no fue así, sólo Dios me dio una demostración de que El cumple con lo ya establecido en la naturaleza, como darle flores al flamboyán. Pero HOY sobre todas las cosas El nos dice: La esperanza del Espíritu Santo produce “milagros de amor”. Quizás HOY estás observando tu “árbol”, esperando ver sus flores, y las verás…. No importa si sólo es una, regocíjate con ella, luego todo tu árbol se llenará de las flores de la esperanza del milagro del amor de Dios, que es Jesús.